lunes, 25 de agosto de 2014

Era bonita.

Era bonita,
bailaba en mi pecho,
crecía en las notas
de sus desalientos.

Era bonita,
tenía el compás
de la melodía
en la que nació.

Era bonita
y tenía de besos
que si te descuidas
te vendes por ellos.

Era sonrisa
y era un reflejo
de cada día
que pasas riendo.

Era ojos verdes,
era un secreto
tan bien escondido
que salta a la vista.

Era tan ella
que prendía fuego,
que terminaba el juego
sin haber empezado.

Era tan ella
que perdí mi yo,
que se me olvidó
que era demasiado bonita.