Era bonita,
bailaba en mi pecho,
crecía en las notas
de sus desalientos.
Era bonita,
tenía el compás
de la melodía
en la que nació.
Era bonita
y tenía de besos
que si te descuidas
te vendes por ellos.
Era sonrisa
y era un reflejo
de cada día
que pasas riendo.
Era ojos verdes,
era un secreto
tan bien escondido
que salta a la vista.
Era tan ella
que prendía fuego,
que terminaba el juego
sin haber empezado.
Era tan ella
que perdí mi yo,
que se me olvidó
que era demasiado bonita.