sábado, 29 de noviembre de 2014

El boomerang más desorientado de la historia.

Verte es renacer a veinte mil kilómetros por hora y deshacerme en un frenazo de ojos verdes y tu abrazo.
Eres un desafío a saltarse el límite de velocidad sabiendo que el pedal del medio no funciona; y aún así cumplirlo.
Un terremoto de ilusiones superpuestas a recuerdos.
Tormentas.
De tus dedos en mi espalda.
De mis ganas en tu falda.
Eres la roca en el mar de la que nadie salta, excepto yo, no porque no tenga miedo, sino porque me sobra.
Mi accidente más bonito de los miércoles, y los viernes si la suerte quiere.
El eterno retorno a esperar la estrella fugaz que nunca pasa y nunca importa. Y siempre vuelvo.
Pero es que a quién demonios se le ocurre buscar estrellas con un sol que brilla tanto.