jueves, 28 de marzo de 2013

Felicidad tan personal como un pensamiento.

Tirarse en la arena sin mirar a ver dónde vas a caer. Recostarse hasta apoyar la cabeza en ese montículo que hace las veces de almohada. Sentir cómo los granitos se van adhiriendo a tu piel formando tu silueta en la arena. Ahora es como si solo fuerais uno. Se ha fundido tan bien que no se sabe dónde acaba tu cuerpo y dónde empieza el suelo. Sentir como el viento te sacude el pelo y descoloca los granos de arena de su estado inicial. Cerrar los ojos más fuerte para que no se te cuele ninguno. Olvidarse de esa molestia al escuchar cómo rompen las olas, porque es más bonito. Sentir cómo rompen en la orilla cómo si lo estuvieran haciendo en las puntas de los dedos de tus pies. Moverlos ligeramente. Sonreír.

Pensar en alguien. En quién sea, cualquier persona te vale. En que te gustaría que viera tu felicidad, porque es tan hermosa. No tiene ni idea, porque es solo tuya. Y, aunque suene egoísta, no la vas a compartir, porque tú la has sabido tejer poquito a poco, tú  te la has ganado. Tuya.

1 comentario:

  1. Me ha encantado tu estilo. A pesar de que te adaptas y cambias tu forma de escribir según lo que quieras contar, sigues manteniendo tu estilo personal y eso se refleja muy bien. También he de reconocer que sabes introducir muy bien entre palabras esas ideas o sentimientos que, a pesar de estar escondidos entre líneas, gritan por su importancia dejándose ver claramente.

    Como contrapunto creo que deberías intentar ampliar tus horizontes y aventurarte a escribir sobre temas más diversos con los que también te puedas sentir cómoda.

    Y como ya no consigo encontrar más fallos en tus entradas aquí acabo mi crítica constructiva. Solo decirte que sigas escribiendo tan bien como hasta ahora y que sigas compartiendo cada pensamiento que se te venga a la cabeza en este blog. ¡Sigue escribiendo entradas así!

    Yours sincerely,

    Anonymous

    [Lo prometido es deuda. Como ves, este comentario quedaba mucho mejor sin que apareciese mi nombre junto a él (para mantener el misterio y tal, you know), pero después de dos intentos he tenido que repetirlo y ya sabes, a la tercera va la vencida. Como estoy seguro de que todavía desconoces mi identidad, te lo pondré fácil y me quitaré la máscara: "Yo soy tu padre" TRANQUILA, no hace falta que imites a Luke y te tires por la ventana, que en realidad no soy tu padre. En fin, keep calm and go on with your hipstah blog :D]

    ResponderEliminar