Últimamente intento no enamorarme de imposibles o invisibles.
Creo que no se me llega a dar mal si evitamos pensar en el período referido.
Y es que hay 'últimamentes' más largos y otros más pequeños, y los míos se disfrazan de amores inefables.
Inevitables que llegan y se presentan sin un nombre cuando yo ya me iba a ir.
Impredecibles que llaman a la puerta al no entrar y que no se despiden al quedarse.
Amores que quién sabe lo que son.
Fuckin' love.
ResponderEliminarEs lo que tiene ser tan sensible, que siempre te enamoras de gente imposible porque los idealizas... Y sufres, y te das cuenta de que eres tont@, y prometes no volver a enamorarte así, y lo vuelves a hacer, y vuelta a empezar...