Descansa, alma, en paz, descansa que ya ha terminado todo.
Duerme a la calma y déjate arrastrar.
Siempre será demasiado grande el mundo para querer acariciarlo entero.
Siempre habrá un suspiro que se escape del cajón, un descuido condenado a opinión.
Una risa demasiado bella y un camino demasiado recto.
Quedarán los días, como queda el cauce cuando seca un río.
Quedará la vida, como queda el mundo cuando una estrella explota y ya no queda luz, aunque parezca que no se nota.
Y romperé el silencio, como un feo adorno, como un jarrón viejo y gritaré al invierno que no sabe irse.
Que por qué te roba, que por qué te esconde.
Hasta que conteste.
Y llevará tiempo, y traerá oxígeno.
Pero tú duerme, que seremos por ti.
lunes, 23 de marzo de 2015
Hasta que conteste.
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