sábado, 25 de mayo de 2013

Rendirse o no rendirse. Ser o dejar de ser.

Nunca se cansaba de conocerla. Nunca se cansaba de ver una sonrisa nueva pegada a la anterior, o un nuevo vestido con remiendos de pasado. No se cansaba de alegrías nuevas, que arrastraban menos derrotas. Ni de nuevas canciones, que entonaba con su primera melodía favorita. Le encantaban los suspiros recordando los de ayer. Adoraba los silencios, y más aún los que no eran.

Pero un día el silencio se hizo más pesado (y de verdad) y los suspiros más profundos; y se cansó de conocerla.

Solo en un instante, y durante un solo momento, dejó de ver como vivía y, aunque deprisa se arrepentiría, cuando volvió a posar la vista contempló como la perdía. Ya la había perdido.

No sabe si creció, si se enamoró o si se extravió, solo sabe que cambió. Y que ya no la encontró.

1 comentario:

  1. "Le encantaban los suspiros recordando los de ayer" Me encanta esta frase.

    El texto en general también, porque me parece increíble cómo sintetizas una idea con unas pocas palabras. La entrada es simplemente awesome (as the other ones).

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